lunes, 19 de agosto de 2024

Un hipócrita de veintisiete minutos.

lo primero que hago todas las mañanas, es limpiar mis lentes con jabón de manos y después las seco con papel de cocina, quedan impolutas, (ohm) ...  muy a pesar de las contraindicaciones de los ópticos, que cosas.

Hago mis rituales todas las mañanas, un café acompañado de un poco de información, ya sabes, la mierda y las miserias que engloban el mundo, actualidad, tendencias, esas a las que nos estamos acostumbrando últimamente, el terrorismo que nos imponen estos gobernantes de veintisiete minutos.

El ser humano siempre busca la culpa en el otro, se exime de responsabilidades, no sé, quizás debe de ser mas sencillo  vivir en ese parámetro  del todo vale mientras no me salpique, aunque este esté vacío, y sin sustancia, claro está que yo, en mi paralelo de ignorancia, siempre tengo que beber, que estos pensamientos  son muy subjetivos, a sabiendas de que no son eupépticos para mi cerebro, intento comprender pero debo de estar muy limitada porque no alcanzo, yo, me quede escasa y los otros tan completos.

Todos los miserables días, estamos viviendo cosas horribles, como el apuñalamiento y asesinato a sangre fría de un niño en un pueblo de Toledo, violan a niñas y mujeres, decapitan a hombres, apuñalan a jóvenes, etc, etc, y...la mascara de funcionarios policiales, a los que pagamos con nuestros impuestos, policías arrodillados al discurso ordenancista que nos imponen, no hacéis nada y os dejáis fornicar,  que tendrá el dinero, que os vendéis tan barato pero cuidado con meterse con vuestros intereses a modo de prole, el resultado del ceñidor que lleváis en el escroto, para formar parte de una ecuación relacional. Funcionarios de la basura, guardadores de las atrocidades de los gobernantes de este sistema, que alimenta a psicópatas, dirigido por psicópatas.

Tal cual, hipócritas de veintisiete minutos.


jueves, 1 de agosto de 2024

La tesitura de los tres monos.

 Es difícil gestionar y digerir las emociones que me generan algunas personas, que solo viven por el dinero que cobran  y para su yo, sin humanidad, personajas miserables hasta con el oxigeno que respiran los demás, los usuarios, estás reinas de la mierda suelen ser minoría pero condicionan y contaminan al entorno que frecuentan, todos somos una simple cifra que se traduce, en números para la diputación y desde lo más alto, nos adoctrinan con teorías utópicas que no  se practican, que no se ponen al uso, dónde quedan las auditorías?, claro que siempre es mejor no ver, no oír y no hablar.

A mí, me va bien, porque no voy a dejar de vivir en la autenticidad, mucho amor para todos.