lunes, 12 de enero de 2026

Algo en Romasanta.

 Esta noche el viento inquietaba a las bestias de la noche, no se dejaban ver, no hacían regalo de su presencia pero item aún así, las sigo esperando como todas las umbrias del ayer, allende el tiempo en sus sombras, fue despertar en mi. Por los miles de recuerdos anclados en lo más profundo a mí nombre.

Antaño, la está miña, mi hogar, fue durante dos centurias la esquina de una muralla imaginaria, el final de la aldea, el guardián de sueños de convecinos aldeanos, sumida en protección comunitaria, la esquina que oteaba desaparecer a la animas de la santa compaña mientras perdían sus formas  en el silencio  tan solemne del firmamento, para descansar, ella, tan bella, tan simple y hermosa, ¿quien fue que y quien la creo? Mis ancestros... Muero a viento, jamás nunca, muchas lleguen, Dios me escuchó antes de nacer.

¿Y eso?  ¿por cual condena?. No se paga. ¿Se puede estar embelesada, enamorada de una casa?, yo creo y sé que sí, aquí me halló. 

Y sí, quizás, algún, con tal fragancia en su alma y de tal talante, an-cuan, forjó estás humildes y extraordinarias murallas, pensó y vaticinó que la amaran por siempre, ¿Supo de mi?, vaticinó que llegará o demo, siempre, siempre,  supe y lo vio, que alguien llegaría, yo, y perdurará en ella hasta el final de los tiempos, desde mi infancia, siempre leí en las esbeltas formas  de sus losas, las letras escritas a talla, de aquel cantero que hechizo mi alma a cada golpe de su maza, desgarrando mi dolor fundiendo  con  el suyo, sus vacíos y la casa y a su creación.

Existen casas con alma propia, con aura de matices exentos de luz y otras radiantes, no descarto que en un pasado  está mantuvo su aura, y estuvo inquieta, hoy vaga tranquila, latente y nutrida de jubilo  labriego en lo que puedo.

Son tres viviendas en una con mucha historia y pasados turbios, ocultos, con condena en su nombre, que a día de hoy, mi, honra. Romasanta.

Hoy tintinean las campanillas  de viento en ella y convive en amor el hilo que asombra a su sombra y sombrea al  alegro del frío invierno.

Las bestias guardan cautela aunque osadas atisban el esplendor de las runas moradas pos mi.

Mandala y las cuentas de brujas en el laberinto.

No, no guarda relación con mi realidad, ¿o sí, y no lo sé? Quien sabe si estoy en un encuadre confuso y ofuscado, ofusca mi visión, pena que no se vea bien, con claridad, añoro que se pueda ver, quisiera notar, así, cómo cuándo emerge del inconsciente, esa verdad tan nítida, con colores luminosos que ciegan y embriagan, esa indescriptible fuerza, esa luz, la nombran energía, yo no sé qué es, esa locura que mece al chamán de por toda su existencia. Ahí va, voy, sola y radiante  en sus senderos, en los 2026. Soy chamán, soy yo.




No lo tengo, no lo veo y lo añoro.
La vida y miles de causas que te mecen a vivir tú camino, eres individual, delante de las estrellas,  eres menos que una micra de polvo y aún así eres vida, eres solo o sola, viviendo en soledad rodeado de un  plus de compaginación en otras almas. Tú y  tus  andanzas, tú y tu iluminación, tus males mal que te encuadren,  eres solo o sola, tu yo más interior, único y nadie más.



No malgastes tu tiempo con algún que no te merezca, que no te cope al amor, no te reduzcas a ser solitari@ por miedo, no, jamás te permitas marchitarte. Yo te quiero.

Me anticipo a la esencia del pasado, paseando entre piedras, bosques  y columnas, que no hacen más  delgado favor  que al qué:  ensalzar el ayer, si por una casualidad existe la reencarnación; yo fui de aquí en el ayer, me rasga y me sangra de alegría, de dolor y  de sentido, remueve por siempre tizón , en el torbellino de mis emociones, me colma y me plena.

 La sombra no me viene a compaña, ni tan siquiera la estimo. Solo sonrió con tu sonrisa, no queda nada más.

 SakuraMintGenie, anticipo en el día de la concordia, vuelve a mí y quédate.


¿Ahora, más, mejor? ;)