Las palabras que se dejan de decir.
Es curioso ser espectador de tu propia historia y aún así, darte cuenta de que hay situaciones que no tienen lógica, se miren por donde se miren, y me refiero a la manera sibilina en la que algunas personas esconden su personalidad toxica y se posicionan en el lado victimizado del racismo, para hacer sus malas formas con los demás.


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