miércoles, 27 de agosto de 2025

El resto de mi vida.



































 

Dicen que tarde o temprano todo deseo se cumple y todo llega en esta vida, pues el mío ha tardado años en realizarse pero después de tantos llantos y quebrantos se materializan mis recompensas, toda mi vida desde niña añorando las piedras que tallaron mis antepasados, lanzando plegarias al firmamento y a los ancestros para que me dieran el paso, para que se abrieran las puertas de mi paraíso personal, con toda la creatividad en mis manos y la llave de mi imaginación, dejando atrás todos los errores de los que jamás he aprendido ni lo haré, al fin me aposento en mi morada y comienzo una nueva vida.

Contemplar las estrellas a las cuatro de la mañana desde tu finca no tiene precio comparable, admirar los muros de estas piedras y no otras es incalculable, la naturaleza en su máximo estilo salvaje desprendiendo paz a raudales, regalándose para quien la quiera amar.

Sí soy yo, aquella que cuando niña se lo pidió a San Benito, aquella que confío, aguardo y recogió sus bendiciones.

San Beito, un monje que lo hicieron santo por sus milagros, este monje vivió en uno de los monasterios más antiguos si no el primero más antiguos de Europa, San Pedro de Rocas, monasterio modesto por sus dimensiones que no por su inigualable belleza, situado en un enclave de la Galicia mágica, se encuentra protegido y resguardado por los carballos, recuerdo pasear y jugar entre sus tumbas horadadas en la roca, sus celdas, su fuente milagrosa, los niños de mi generación tuvimos la suerte de tocarlo y vivirlo de cerca pero hoy en día aunque se encuentra abierto al público no se puede llegar al altar debido al gran número de personas que lo visitan, San Beito concede deseos, me preguntó cuántos de los miles de los visitantes conocen su secreto, dentro de su ermita como custodio pusieron un cristo, con facciones desagradables, que para mis ojos es el más hermoso que jamás vi, pues bien hace años lo escondieron y se perdió por acá y por allí seguro que por el antojo de algún iluminado erudito con corbata y calzones cortos, llevo años buscándolo, preguntando y por fin este año sé dónde está, lo veré en privilegio privado y anticipo que volverá a su lugar, o demo en todas partes.

El Cristo más hermoso de todos volverá a ser apreciado nuevamente por los visitantes, si lo ves no olvides rogarle tus sueños desde la Fe y depositar tus deseos en la roca marcada por la cruz al lado da fonte pero no la has de tocar o nada se cumplirá.

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