Mola, mola muchísimo, aquí alimento a los animales del bosque, les traigo la carne cruda de sobras, trabajo en un hotel de cocinera, preparo platos exquisitos y los comensales me los devuelven vacíos, estoy muy contenta con mis compañeros y encargada, tengo un horario muy bueno y descanso los fines de semana, mis vecinos se portan muy bien conmigo, les asusta que una mujer viva sola ( ;)) me cuidan y se alegran de mis alegrías, aunque nos enfurruñemos, en la aldea de Astérix y Obélix somos como familia, aunque; siempre hay alguna excepción ( la vecina de la eira, al parecer alguien le robó las baldosas que puso sin permiso en mi finca y ahora puso alarmas y cámaras por toda su casa, no sé para qué si no puede grabar exteriores) pero esa tipa no es del pueblo, apareció para heredar y robó a albañiles, primos y hermanos, tipa, tipa, lleva queriendo vender la casa sin éxito años ha y no consigue comprador, su primo le ofreció una cantidad muy sustanciosa por la casa, el está enamorado de esas piedras como yo y la tipa no sé la vendió.
De cuando tengo un rato me voy a mi bosque a pasear al pesadillas, mi perro, se llama Azkar que significa Rapido en castellano y como me dijo hoy un vecino; rapidillo es...
Es un pesado, de ahí lo de pesadillas, corre como un poseso por entre de cada árbol, hasta ha habido veces que se cae, se mete en los prados a espantar a las vacas, persigue ciclistas, coches, se cuela en las casas de los vecinos, enrreda a todos los perros del pueblo y está enamorado de un burro, después omito muchas situaciones escabrosas para no herir egos tontones de lectores malintencionados. De cuando no me da un ataque de nervios con él, me hace feliz.
Ayer recogí las flores de la camelia para fotografíarlas y se las comió, esas son las que quedaron de muchas más :)), cuando terminé de sacar las fotos, las tiré a la eira desde la ventana de mi cuarto, me gustó, me pareció romántico y hermoso, la mayoría de las veces tiro huesos o comida para los animalillos del bosque, alguna noche se acercan a casa y molaaaa, lo sabes por los ladridos de los perros.
Tengo una vecina que se enfurruña por qué tiro comida a la eira, dice que sus perrillos luego se escapan y van a comer y yo le digo que son rituales de mi familia, somos muy amigas, es la prima de la tipa, mi amiga me ha ayudado muchísimo y me cuida mucho, en navidades me hizo un regalo, su marido es como un primo para mí, nuestras hijas jugaron muchísimo de niñas.
Otro vecino, Benino, viene a verme cada tres dias para saber qué tal estoy y si no me ve se preocupa por mi, le da miedo que esté sola.
Otros dos vecinos, Carmen y Pepe me permiten entrar a su finca a coger nabizas, mi comida preferida de entre las preferidas, ( antaño está comida era para los cerdos de cuatro pezuñas y hoy se mira como manjar de la tierra).
La cartera, Cristina me pidió que le pusiera un buzón y se lo puse, es un encanto de persona, me recoje los paquetes en casa y a última hora los pesa y se lo pago por bizum. Esas facilidades solo existen aquí.
Los repartidores son de confianza, me pidieron un número en la puerta y se lo puse, lo necesitaban como referencia para otras viviendas, paran mucho a preguntar por otros vecinos y aveces dejan el paquete aquí, después al paseo con el perro lo entrego y así voy conociendo a los más nuevos.
Antonio es el ciego, vive solo y cuentan que es un perla, al parecer no ve pero liga un montón, tiene tres perros y uno de ellos está poseído como el mío, las mañanas que los vecinos no me oyen gritar a mí :) con Azkar, esas dulces mañanas de paz, grita él.
El herrero, Abelardo es un chismoso y va repartiendo chismes pero al revés, a cada casa que va a hacer un trabajo, va a chismear, si está trabajando en el pueblo, ya se sabe dónde está, tiene un perro pulgoso que llega antes que él y es algo que a mí me hace pensar, cuando vino a mí casa, el perro llegó media hora antes de que Abelardo llegara, ¿Cómo lo sabía?, Abelardo siempre tiene perros pulgosos o malas pulgas, feucos y con mal carácter. Su mujer me invitó a entrar a su finca y llevarme unos cactus gigantes, ya que fui le limpie un poquito la entrada, de por ahí entran a un gallinero. ¡Que menos!.
José bouj, es el más desastroso del pueblo aunque hay otros, debió de enfadarse con los vecinos después de la muerte de sus padres y saco todos los muebles viejos y los destartalo en la calle, hay están, afuera a la intemperie, a la linde de de su fachada, esparcidos por toda ella, tanto en una casa como en la otra, tiene dos en diferentes zonas y madre mía que pena me da ver así las calles, pobres de sus vecinos, yo no dudaría en poner soluciones, las que fuesen, es muy animal el José y tozudo pero...a mí no me regalaba esas vistas, lo raro es que nadie lo meta en un pozo, aquí son muy tremendos. En una ocasión el mismo, una vez que se enfadó con uno, el Catalán, (otro figura), pues le tiro todo el muro de piedras de su finca y allí siguen tiradas. Antes José bouj ( el José bouj) botaba todo lo que le sobraba y se le antojaba, al suelo cerca de los contenedores, en aquellos días yo no había pasado por sus casas todavía, y pregunté quién hacía esas marranadas, cuando me contaron debí decir algunas cosasss y preguntar: ¿y y y, el ayuntamiento qué, no mete mano aquí?. Pues en resumen, ya se sabe cómo son en los pueblos, alguno debió de vendersela inflada, diciéndole que la vasca había protestado y tal y cuál y al parecer ya no tira mierdas fuera de sus dominios, cuando lo vea hablaré con él. Recogí todas las porquerías de cerca de los contenedores y debieron verme, así corren voces por los callejones.
Hay otro vasco, que se vino a vivir con su mujer a la aldea y en su barrio ( barrios de 10 vecinos a lo mucho) les tiene espabilados a todos, ha puesto un cartel grande de; prohibido correr con el coche que le salpican, y ha puesto de esos badenes que hay en las carreteras, (ni idea de dónde los habrán sustraido, él y sus contactos, se ve que están usados, me da que pensar ;)) los puso delante de la puerta de su casa, casi seguro que sé para quien va el cartel y también ha llenado toda su calle de plantas y ha amenazado con cortar dedos a quien se las quite, :), hizo carteles de madera con el nombre del barrio para los repartidores. Ese chico tiene muy buenas ideas. ;) _será un batasuno, dicen algunos otros le respetan y admiran, a mí me parece un cañero sanote, no duda en ir a donde haga falta, para recuperar las razones que le quitan.
En definitiva, la aldea da para no aburrirse y así toda la vida, por la mínima te botan de cabeza a un pozo, como cada quien tiene uno en su finca y aún por encima te dicen: _te boto al pozo y no te encuentra nadie en toda la vida. ¿Toda la vida de la vida? Eso es mucho tiempo. Lo gracioso del caso es que luego dan la suya por ti pero al mismo tiempo que te la quitan, estos aldeanos gallegos, yo lo disfruto en grande, estoy en mi salsa.
Otro día, más y mejores chismes, en; La flor de la camelia.




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