miércoles, 10 de junio de 2026

Vitium et cor tuun.

  Dos elementos separados que no acaban de encajar, tu alma y tu corazón, aún así no sé separan y precisamente por esa fricción  inconexa, se provoca la distopía en la que erráticamente habitas.

Cuando observo algún semejante a tú, me provocas náuseas, pena, asco, que perdida de tiempo y energía, que vacío al que me asomas,  y yo si veo en ti la cosa que intentas provocar en mí,  para deleitarte después en  que me sienta mal. Sabes que la sensación dura poco, menos que un terrón de azúcar en café caliente.

Hablo de esas pequeñas almas que se limitan a aprovechar fragmentos de conocimiento para lastimar a los demás, lo hacen sobreactuado con gestos para nada genuinos, eso que han escuchado en algún lar, seré franca, me jode y me molesta por varios motivos, uno; siempre son mujeres las que emplean esas artimañas para molestar a otras. Dos; insulta mi intelecto no mi ego, y en relación a mi sensibilidad... tres; me preguntó cuántos cadáveres vas dejando a tu paso¿‽.

 PD: Osadas cerdas; cuándo madurar será un propósito de vida, un poquito tan siquiera, y centrarse en vista a vuestro interior se transformará en objetivo principal de vuestro tiempo y existencia.

Resulta muy osado y temerario ser una estúpida eternamente, por favor, o, y hazte el favor, de mirarme a los ojos y visualiza mi alma, respeta mi forma y la expresión de mi ser, no me dañes por tu incapacidad de sobrevivir o madurar, tú infelicidad a mí me da igual, no tienes ni la más remota idea de quién soy ni como he llegado hasta aquí. 

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