Hace ya unos cuantos de años se dieron situaciones en mi vida duras y dolorosas y todo por culpa de una mujer envidiosa, loca, con un intelecto anómalo, pero malvada, esas personajas que por su envidia son capaces de cualquier cosa, todos conocemos algún envidioso y sabemos lo capaces que son de destruir la vida de las personas que envidian, paradójicamente son incapaces de transformar toda esa energía para enfocarse en construir sus propias vidas y establecerse en un sentido vital sano y equilibrado entre todas sus zonas erróneas, que perdida de tiempo.
La vida tal cual, se nos otorga una vez, nadie ha venido jamás a decirnos que hay más que una, el libre albedrío no es más que decidir quien eres y quien serás, apesar de las zancadillas que te reservan los otros con quienes tenemos la fortuna o el horror de interactuar, que sentido tiene perjudicar la única opción de ser feliz que tienes, por el mero deseo de perjudicar a los demás, la felicidad no se hace en un día, la felicidad se camina.
El pasado siempre vuelve a preguntar y en mi caso, si viene berezi, no hay mayor logro en mi vida, ni premio, ni dinero, ni favor, que lo pueda superar, pues ahora se da. Y es un gran honor.
Una persona muy especial, muy berezi, berezi, me quiere mucho y mañana, ya no recordara dónde está, pero se acuerda de mí y de sonreírme, y se da la casualidad de que no es mi labor, ni mi rol, ni mi función, nunca me suele insultar pero es muy insulton, y lo más gracioso de todo es que el marido de la furiosa, envidiosa, es su familiar, Un atontado de patada y media...(Bla bla bla). En resumen que feliz soy, la pareja de besarranas, muy castizos el par de minus dos, jamás sabrán de nuestra amistad basada en el amor, ni se lo imaginan, es una gran satisfacción para mí cruzarmelos y... The end.
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