Quehaceres del hábito.
Quiero exponer la realidad interna de este centro hospitalario, que abarca muchas residencias, centros de día, psiquiátricos y los que me puedan faltar, en España, en país vasco. Añadir que en breve se cambiarán de nombre para adquirir nuevas subvenciones del estado, pero no cambiarán sus andanzas administrativas por ello.
Este gran organismo, por parte publico y parte privada esconde muchisimas cosas. He tenido el privilegio de trabajar con ell@s una breve temporada, según se mire; pero la suficiente para denotar todos los muchos aspectos que no me parecen, puede que sea por mi amplia experiencia en trabajos anteriores, como operario de control y calidad o por una concatenación de circunstancias que se han unido, para que me decida a publicar esta entrada antes de lo previsto.
Algunas personas se pueden llevar a pensar que pagare las consecuencias, empero yo pago las consecuencias antes de publicar verdades hirientes.
Lo primero que debo resaltar es la forma en la que roban, de los salarios de todos sus empleados. Sus nóminas son difíciles de interpretar para la mayoría de sus trabajadores, desde personal se traslada siempre la responsabilidad de sus errores, (los de personal), a la hora en la que un trabajador detecta deficiencias en la nómina, al propio trabajador, tienen una habilidad grandísima de palabras y un repertorio de excusas, que me consta que convencen a much@s trabajadores, sease por miedo a perder el trabajo, por miedo a subir a personal, por desconocimiento.
Quiero exponer mi caso como ejemplo, en dos nóminas de cinco, tenía un error de 560€, dinero que me habían dejado de pagar, bahhh! Poca cosa.
Antes de judgar me decidí a preguntar a otros trabajadores, mi relación con los trabajadores ha sido una experiencia exquisita, bien con todo el personal con el que he trabajado.
Al parecer este es un problema que todos tienen, que algunos resuelven y otros no pueden.
Lo más indignante de todo esto, para mí, en el aspecto de los miles de euros que roban o dejan de pagar a sus empleados mensualmente (creanme que es una pero que muy sustanciosa cantidad de euros) pero me repito, lo más indignante de todo, es el hecho de que en su plantilla tienen un porcentaje muy elevado de personas de otras nacionalidades, personas tan válidas como cualquiera que sea autóctono, pero que no son conscientes de esto que digo, o no sé atreven, o jamás han tenido valor para preguntar qué condiciones de contrato tienen y lo que tienen que cobrar. Tengo que reconocer que a pesar del tiempo que muchos de ellos llevan trabajando, los unos con los otros, las personas no se abren entre si, personalmente me gusta conectar con todo el mundo sin prejuicios, quizás está sí es una responsabilidad que se debe asociar a los trabajadores pero ese es un debate sociológico cultural que no viene al caso.
Me molesta, que hablando individualmente con muchas personas al respecto, tienen miedo a protestar o no saben, el sindicato es consciente de la situación pero dorar la tortilla en extremo no es quemarla del todo. También denotar que la persona del sindicato, conmigo, ha sido profesional, correcta, amable, servicial y exquisita.
Por mi parte puedo decir, que me han pagado lo que tenían pendiente, pero he sido pesada, he tenido que escuchar muchas excusas y (no comprendían como yo sabía sacar los cálculos de la nómina) todas mis interacciones han sido respetuosas y me consta que algun@s trabajadores vascos reclaman con malas formas, pero claro si tú llevas nueve años y esto que os comento se repite pues... No hay mucha más lectura.
Ahora tocaré una de los aspectos más dolorosos para mí, mis personas especiales, mis berezis.
Yo soy berezi, he estudiado las mismas letras que todas las auxiliares de enfermería, las más importantes que se refieren al trato con personas dependientes y aquí tengo de todo y mucho que contar.
Primero se les trata bien, muy bien, van limpios, aseados, los que necesitan absorbente no huelen a orina, se les besa, se les quiere, se les mima, en estos aspectos soy crítica y muy intolerante.
Ampero, me voy a referir aquí, al espacio que es público, al que es responsabilidad de Diputación, mis queridos y queridas usuarios, usuarios mayores, no es casualidad que no haya cámaras en estas secciones del psiquiátrico, jijiji, debería.
No sé confundan, no se les maltrata, pero sí se les ignora, no se les contesta: porque sino luego no se callan, se olvidan de ellos en el WC alguna que otra vez, correr, correr, para acostarlos, correr, correr, para que coman, no dudo que hace falta personal, tanto como una persona más por sección. Errores humanos, se les lleva corriendo a la cama y a los que quedan en el comedor, se les deja con la cara sucia y con baberos sucios quitándoles la dignidad y solos, no voy a decir que mis compañeras sean malas, y no voy a entrar a valorar si están desbordadas, digo que la diputación tendrá que interesarse en corregir ciertos aspectos, de los cuales sé y me consta que es totalmente inconsciente, (por el secretismo u egoísmo u yo que sé...de cositas internas) y que para que mis berezis tengan trato digno, y adecuado, que se rasquen un poquito los bolsillos y contraten a dos personas más.
En resumen para mí, ha sido una experiencia maravillosa, he verificado que los usuarios están muy bien tratados, que el personal, es; en un porcentaje muy elevado, personal de alta calidad humana y preparado academicamente. Con esos amperos muy importantes a subsanar, en la sección de diputación personas mayores, y revisen sus nóminas.
Está publicación, no está escrita movida por ningún tipo de resentimiento, al contrario he de decir que he estado muy bien, he trabajado bien, acompañada y ayudada por mis compañer@s y me he sentido plenamente feliz.
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