Mientras os presento a lucius severus os cuento un poquito de mis devenires en estos tiempos de enfados.
Cosa tierna, ¿verdad?, cuantas personas no tendrán jamás, en toda su existencia, ni la más remota idea del valor de una vida, del poder que existe y en el privilegio de ser observado con calma y sin miedo, por un animal tan precioso, en fin hacerles ver eso será siempre perdida de tiempo.
Vamos al grano y separemos las distracciones, en el caso de la eira se está montando muy, muy parda en la aldea de Astérix y Obélix. Yo, que no me paro, ;) (quieta) a pesar de todos los caciques, como los llaman aquí, la guardia civil los mete en vereda, sí, he denunciado y mi mucho insistir me ha costado, la he liado muy, muy, parda y la voy a liar más si es que no rectifican los comuneros, a mí no me quitan ni un guijarro, desde niña mi alma estuvo en estas piedras y no voy a ceder, la guardia civil mal que le pese a cualquier imbécil y a las voces que mal meten, funciona y trabajan cojonudamente bien y la policía nacional también, exquisitos, que no quita que a futuro en otras que han de venir los maldiga, pero y ampero quiero ver personas embutidas en un uniforme y que sean neutrales y muy, muy, profesionales y lo vi en estas que acontecen.
En fin, la ranita o el adorable sapito está en la eira.







No hay comentarios:
Publicar un comentario