martes, 26 de mayo de 2020

Por la vereda verde gastada.





























Un verde tan gastado por la exposición a los rayos del sol, como la suela de mis zapatos y sí, de usarlos.

Alguna vez, me ha tocado vendar mi cuerpo magullado y continuar caminando, atravesando zonas cerradas en el estadio del dolor.

Pero y que, sigo aquí, porque sé que las mejores vistas están arriba... por la vereda pisada.

Alguna vez… daba la impresión, como cuando los sueños se logran y te sientes realizad@.



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