Un verde tan gastado por la exposición a los rayos del sol, como
la suela de mis zapatos y sí, de usarlos.
Alguna vez, me ha
tocado vendar mi cuerpo magullado y continuar caminando, atravesando
zonas cerradas en el estadio del dolor.
Pero y que, sigo
aquí, porque sé que las mejores vistas están arriba... por la
vereda pisada.
Alguna vez… daba
la impresión, como cuando los sueños se logran y te sientes
realizad@.









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