martes, 25 de noviembre de 2025

Cuando bailan las palabras.

 Es esa quedada  enmarcada, en las que el tiempo se pasa de rosca, ayer en las paredes, una lluvia desdibujando siluetas cubiertas con paraguas, el viento y siempre él, presente rompe toda armonía y lo amo así de turbio, intenso, rebelde, item no lo cambiaría.

Esas malas lenguas ignorantes, egoístas, inmaduras, hipócritas, pobres, sin más fondo que la misera oscuridad, que por sus carencias disfrutan de dañar, que pena me dan, pero solo ahora en mi meta. Ayer dolieron. Ayer en las paredes raspa en la garganta como yema de huevo  seca.

 Ayer en las paredes: me enseña hoy a no alegrarme mañana del resultado de mis lágrimas pasadas por tus hechos, en tus lágrimas futuras.

No parece, pero sí, bailan las palabras y más bailan si se dan  sin profundidad, bailan y retornan cuan casi bumerán. Bailan cuando dices que tiemblas, cuando amas sin luz, bailan con una baga promesa, en la niebla, en ocaso, bailan en la nieve, bailan cuando te engañas...  Bailan ayer en las paredes y siempre te bailarán.

 

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