lunes, 10 de noviembre de 2025

Lagunas secas y secuelas en el alma.

 Cuándo me pongo creativa, se despierta el huracán y se revoluciona mi niña interior, reviven mis recuerdos, vuelven las palizas, las roturas, esas costuras mal hiladas :)), hoy ya sin lágrimas, se secaron con aquellos tempranos ocho años, descubrí que disfrutaba con mi dolor, mi llanto le daba satisfacción, odio la mentira y creo que es algo natural en el ser humano infante, pero en mi ayer hubo tortura psicológica con eso y yo no mentia, siempre viviendo en el mundo de la pena, de la quietud, de la comparación y de las golpizas, sí, a mís prematuros seis años me hacían preguntas profundas y si la respuesta no era correcta me golpeaban con una botella en la cabeza, :;), todavía duele la cicatriz, Nunca se van esas reminiscencias antañas, no sanan. Fastidio :)), con todo lo que me he amado, no curan, acepto ;).

Aún así, sigo creando para matar a los fantasmas del ayer, esos que me maltrataron y no me dejaron expresarme ante los demás, no ni tan siquiera  un tampoquito,  nada de desarrollar un único dibujo en mi más tierna infancia,  cada uno de los trabajos manuales en el colegio los hacía ella, yo pintaba a escondidas y jugaba con pinzas, les sacaba punta a las pinturas y creaba familias, la rosa era la familia más feliz, la más amorosa, ahora que caigo en esa cuenta, me parece curioso y desapercibido hasta hoy pero jamás vesti de rosa en mi infancia. El ellos, miraba hacía otro lado, látigo para educar, hoy en día  y desde hace yah... Cada  una de las veces que represento algo, pinto un lienzo o un dibujo en una pared, sueldo un invento, utilizo madera para realizar un mueble, cada una divina vez que me salgo del guión, que creo un algo inventado en mi, lo hago a mal acabado, lo hago imperfecto, lo aprendí, es una manera de trastocar la mente de un psicópata, les intranquiliza pero, hay miles de peros,  es por la envidia que sienten por su frustración de no poder sentir, de ser vacíos, de las hoquedades de sus almas imperfectas, se imitan a los otros y se mueven en el espejo de la  irreal perfección, para nutrir sus egos frágiles y volátiles.











Comprendo que nadie me comprenda, ni tú, ni nadie lo sabe, es un secreto que ningún imagina, los psicópatas fingen muy muy bien, con la familia,  con los vecinos y con el entorno social y yo siempre fui una puta sinvergüenza, esa que estuvo fuera del círculo, la oveja marrón.

 Antisistema, polifacética, revolucionaria, artista, autodidacta, a las veces autista.

Pero sin vergüenza ninguna ;).

Ojalá te ayuden mis letras viajero invisible.


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